domingo, 25 de mayo de 2008

¡MÚSICA, MAESTRO!


¿De qué depende el perfil musical de este programa? ¿Quién y cómo se diseña?

Cada radio tiene su perfil musical, es decir, la mezcla de canciones que suenan a lo largo de la jornada e identifican a la emisora.

¿De qué depende este perfil? ¿Quién lo diseña?

La programación musical depende, fundamentalmente, de los gustos del público que queremos alcanzar. A partir de sus preferencias (¡no de las tuyas!) establecerás el estilo musical de tu radio.

Pero no únicamente mandan los gustos de la audiencia. Si sólo ofrecemos lo que nos piden, solo nos pedirán lo que ofrecemos.

Un perfil musical elaborado exclusivamente a partir de los gustos primarios del público acabará moliendo los mismos discos, repitiendo las 30 ó 40 canciones de moda que las disqueras quieren imponer. En este caso, la radio no tiene oferta.

En el otro extremo, están las emisoras que no toman en cuenta el parecer del público. Los locutores y programadoras deciden la música en base a lo que a ellos les gusta. O en base a un software que combina a su antojo los temas que hay en la discoteca. Estas emisoras no toman en cuenta la demanda.

¿Cómo se establece, entonces, el perfil musical? Es un juego de demandas del público y ofertas de la radio.

La música que la audiencia reclama obliga a ampliar la discoteca de la emisora. Y la música que la emisora suena, tal vez todavía no muy conocida, amplía el paladar musical del público.

Ocurre como en un restaurante. Si vienen muchos clientes pidiendo hamburguesas, usted incluirá hamburguesas en el menú (aunque a usted personalmente no le gusten). Pero si los clientes descubren en la carta que hay cebiche de pollo, algunos lo pedirán para probar, lo saborearán, lo recomendarán a sus amigos y amigas. Poco a poco, el nuevo plato competirá con las grasientas hamburguesas.

De esta manera, entre conocidas y desconocidas, entre solicitadas y ofrecidas, todo el mundo quedará musicalmente satisfecho. Así que, ¡música, maestro!


CONSULTORIO DEL DISC-JOCKEY
Las preguntas más frecuentes que se hacen quienes ponen discos.



--¿Qué me recomienda para lanzar un estreno?
Sonarlo exactamente después de un disco que ya esté pegando duro en esta temporada.

--¿Y cuántas veces debo repetirlo para que pegue?
Depende. Si lo suenas cada dos o tres horas y es un cañonazo, en menos de una semana lo tienes arriba. Si pasa la semana y no te lo pide el público, ubícalo discretamente en la programación.

--¿Qué hago si en un programa de pura candela me piden una balada llorona?
Dile a ese oyente que vas a pasar su pedido a la locutora del próximo espacio romántico.

--¿Y si insiste en que lo salude yo?
Hazlo. Dedícale la próxima salsa. Pero no rompas el perfil musical de tu programa. Por dar gusto a uno, disgustas a mil.

--¿Si acabo de poner Ojos Así de Shakira y me lo vuelven a pedir?
Dejas pasar un tiempo, saludas al oyente y le dedicas otro tema de la misma Shakira. O de otro cantante.

--Un despistado me pidió La Barca de Lucho Gatica en el programa de estrenos. ¿Qué le digo?
Nada. No te burles de ninguna solicitud de ningún oyente. Salúdalo con cariño y dedícale otro tema.

--Todas las emisoras están dando duro con A Dios le Pido de Los Juanes. ¿Qué hago yo?
Al suave. Cuando se abusa de un tema, se pasa del gusto al empalagamiento. No quemes tan rápido los hits.

--Se me acabó el tiempo y aún tengo un montón de solicitudes.
Quedan para mañana. Todavía no se acaba el mundo.

--Hay un chico que me llama todos los días a la misma hora para pedirme la misma canción. ¿Lo complazco?
No. Dile que se compre un equipo de sonido.

--Hay una chica que me llama una y otra vez para conversar porque se siente muy sola.
Dile que se inscriba en la Agencia Matrimonial más cercana.

--Me critican porque hablo mucho en el programa. ¿Será verdad?
Seguramente. Siempre es más fácil hablar paja que callarse. Recuerda que el protagonista de un programa musical es la música.

--Dicen que no les dejo oír completo el disco, pero...
Ningún pero. Nunca hables sobre la voz del cantante. Disc-jockey significa jinete del disco. Móntate sobre el comienzo o el final instrumental, no sobre el hocico del caballo.

--Estoy enviciado de música. Sueño con discos, canturreo en el baño, camino con un walkman...
Felicitaciones. Un locutor y una locutora viven pendientes del último CD que sale al mercado y no hay LP viejo que se les esconda en la discoteca. Son discoadictos.



PARA ENTRENAR EL OÍDO
¿Hemos dedicado algún tiempo en la radio a capacitar a los locutores y locutoras en apreciación musical?


A veces, nos preocupamos por capacitar a nuestros locutores y locutoras en la correcta dicción de las palabras, la buena vocalización, hacemos ejercicios para aprender a respirar bien, para educar la voz y saber modular las frases, inclusive supervisamos la animación general del programa.

¿Y la música? ¿Hemos dedicado algún tiempo en la radio a capacitar a los locutores y locutoras en apreciación musical? Después no nos quejemos de que ellos y ellas abren el micrófono y dicen siempre las mismas tonteras.

Así pues, a destapar oídos. A educar musicalmente al equipo de producción. Para ello, aquí les damos algunas sugerencias.


Invita a alguien que sepa de música (una profesora, un artista) para que venga a la radio y tenga unas charlas con el personal sobre ritmo, melodía, géneros musicales, tendencias actuales.

Consíguete algunos libros de apreciación musical, historia de los distintos géneros musicales, biografía de artistas, y ponlos a disposición de los locutores y locutoras. Cada semana o quincena puedes responsabilizar a uno para que socialice con el equipo lo leído.

Anima a locutores y locutoras a ir armando una carpeta con recortes de revistas, artículos bajados de Internet, notas de farándula, información sobre estrenos, datos musicales… De esta manera, a la hora de presentar un disco, tendrán algo que decir sobre la canción y el intérprete.

¿Qué ritmo es? Haz el siguiente concurso con tu equipo de locutores y locutoras. Haces sonar los primeros acordes de una canción de moda o del recuerdo. Quien primero adivine qué ritmo es, a qué género musical pertenece, gana un punto. Búscate algún premio para quien obtenga más puntos.

La misma dinámica anterior la puedes hacer para adivinar el intérprete de la canción. O también, para descubrir de qué país es ese ritmo que suena. Poco a poco, se irán familiarizando con la música de cada lugar.

Otra dinámica divertida consiste en pegar en las paredes de un salón varias cartulinas con nombres de ritmos musicales (salsa, merengue, reggaeton, rock, balada, hip hop, etc). Se dividen los participantes en tres grupos. Cada grupo tiene su representante para correr. Suena un disco. Gana quien llegue primero a la cartulina correcta. Los otros dos se eliminan. Así se avanza, con nuevas canciones y nuevos corredores, hasta que quede sólo uno o una, el mejor oído del grupo.

También podemos armar un concurso de bailes con un popurrí de géneros distintos y con cambios de ritmo muy fuertes. Hay premio para los mejores bailarines.

Estos ejercicios y dinámicas buscan no solamente mejorar la apreciación musical del equipo de la radio, sino poner a la música en el sitio que le corresponde. Si ella ocupa tanto tiempo en la programación, bien merece nuestra atención.

¡Buena suerte, musiqueros y musiqueras!